viernes, 12 de agosto de 2011

“EN LA VIDA NO HAY NADA GRATIS”


Nunca nadie ha dicho lo contrario. Pero una Sociedad relativamente armoniosa en un Estado de derecho y con una DEMOCRACIA REAL debe y tiene que preservar, priorizar y garantizar cuestiones fundamentales como la EDUCACIÓN Y LA SALUD para todos sus conciudadanos con los recursos que estos mismos aportan a la sociedad, sin importar que unos aporten más y otros aporten menos.
Se trata de dar viabilidad y futuro a una comunidad de intereses y valores.

Así y sólo así, se podrá conservar y desarrollar material e espiritualmente una identificación conciudadana hacia los demás y un sentimiento de pertenencia, de comunidad en el espacio territorial en que se vive colectivamente.

El orden público, una seguridad ciudadana, un respecto hacia la propiedad de cada uno de manera más conciente, no adviene por decretos ni imposiciones o represiones. Ello, solamente se origina en un hogar, en una familia, en una sociedad de individuos relativamente iguales en derechos, cuestión básica para entender y ejercer una fraternidad social auténtica como producto de una condición humana digna, donde todos y cada uno pueda desarrollar una vida individual y una existencia en sociedad relativamente segura y estable.

Es la única manera de evitar que un joven de 15 años no se sienta un condenado a priori a la marginalidad y no se violente contra la sociedad, al comprender que su padre que gana 210 mil pesos y con 5 hijos jamás podrá darle algo que él se merece por el solo derecho de pertenecer a una sociedad, que drásticamente la Sociedad y el Sistema de Libre Mercado imperante en Chile le niega.

En la vida señor Piñera, señores empresarios, señores parlamentarios, señores de la prensa y los medios de comunicación todo tiene un costo…privado o colectivo. Pero, además, hay un costo alternativo y también externalidades (consecuencias inmanejables) positivas o negativas según las decisiones que se tomen.

Hay hechos históricos incuestionables. La identidad nacional bajo la ilustración no se consiguió en base a la privatización de la educación ni de la salud, por el contrario gracias a ella en términos prácticos hoy en día se diluye la identidad nacional y la práctica de conciudadanía.

Las sociedades más estables, social y políticamente, en Europa, no han conseguido un cierta armonía social bajo el neoliberalismo, sino mucho antes, en base a un contrato social más justo donde el empresariado entendió tempranamente el problema de los costos y las externalidades. Hoy por el contrario en esos países, el desarrollo económico obtenido bajo el neoliberalismo hegemónico, pone en jaque poco a poco esa lograda armonía social.

Por ello, no hay que hacer un gran esfuerzo intelectual para entender que cuando se habla de gratuidad de la educación, se refiere a asegurar o garantizar un derecho con los recursos que todos colocamos o entregamos al Estado y para ciertos fines, finalmente beneficiosos para todos.

Así se construyó Chile y su identidad nacional.

Los estudiantes no están pidiendo nada que no hayamos tenido ya como sociedad chilena antes y que nos fuera arrebatado por decreto. Hoy no sólo están los recursos y sino que existe la posibilidad real de restablecer tal situación.

Lo único que falta es la voluntad política. No hay impedimentos de fondo reales, más que los intereses de ciertos sectores ubicados en todo el arco político, lo que lleva a la tozudez y el reiterado espíritu de totalitarismo que traslucen ciertas autoridades de gobierno.

Si los más lúcidos miembros del empresariado y de la política chilena no entiende que hay que pagar estos costos, ahora ya! terminarán pagando a futuro un costo mucho mayor, no por una revuelta social, sino porque están desdibujando concretamente un desarrollo cultural, científico y tecnológico de la sociedad chilena para el mundo que se avecina.

Sólo se pide volver a un sistema que garantice el derecho a una educación de calidad y abierta para todos, a un acceso a la cultura, al saber, a la ciencia y a la tecnología, a una sociedad del conocimiento para tener conciudadanos reales y efectivos en la construcción de un futuro mejor para todos los chilenos.

PORQUE EN DEFINTIVA, NO IMPORTA DE CUANTOS DERECHOS Y LIBERTADES SE DISPONGAN, SI LA POBREZA Y EL HAMBRE FISICA E INTELECTUAL NO DEJA ENTENDERLOS NI EJERCERLOS.

Este es un costo que todos los chilenos debemos asumir si realmente queremos seguir proyectando una vida en sociedad con un futuro de fraternidad común…

Hasta el momento el sistema ha optado por los menos necesitados, ya que del conjunto del total de recursos que se asigna vía presupuesto nacional, si se suman todas la partidas de los diversos Ministerios para subvenciones y ayudas sociales, la mayor parte va para el mundo del capital (empresarios; exportadores, comerciantes, fabriles y agrícolas) y la menor parte va para el mundo del trabajo (trabajadores, pobres y marginales).

La justificación para ello, sería que esto permite la sostenibilidad del empleo y se orienta hacia una mejor distribución del ingreso (sic!!). Un vez más la esperanza de los más necesitados ha sido desintegrada por la realidad. El modelo se extingue, el neoliberalismo se agota y la paciencia también. Y COMO EN LA VIDA NO HAY NADA GRATIS, NO SE PUEDE SEGUIR DANDO CRÉDITOS A UNA DEMOCRACIA IMAGINARIA QUE SOLO SIRVE A LOS MAS PODEROSOS.

Nadie quiere incendiar el país, mucho menos los estudiantes que estan dando clases en el arte de protestar democráticamente. Es hora de empezar por restaurar el derecho a una educación digna que nos permita a todos participar con fundamentos en la recreación de una sociedad más justa y solidaria.

martes, 9 de agosto de 2011

La gran lección del estudiantado chileno: UNA GENERACIÓN QUE ROMPE CON LA APATÍA GLOBAL QUE PROMUEVE EL SISTEMA

Admiro y me gusta esta generación.

Le están ganando a la indiferencia y a los potentes distractores del sistema.

Tampoco se dejan vapulear por una “clase política” de gobierno o de oposición. En concreto, más allá de la militancia política de algunos de sus líderes, no responden a lineamientos políticos ni de la derecha, ni de la concertación, ni del partido comunista sino exclusivamente a la organización de su indignación y a la toma de conciencia de su época.

Han planteado lo justo y lo necesario en torno a:

1. el desmantelado y desacreditado sistema educacional chileno, que alguna vez fue el sostén de un estado docente con ánimo de construcción de una identidad nacional y de una conciencia de país basada en el derecho a la cultura, el saber y la ciencia para todo chileno,

2. la implantación abusiva de una educación privada como un negocio lucrativo y de dudosa calidad académica

Frente a lo primero no están planteando un imposible, sino volver a un sistema educacional que garantice el derecho a la enseñanza y a una formación amplia y de calidad, que todo ser humano necesita para verdaderamente vivir y entender la dignidad de su existencia. Aprehender a optar y a pensar por sí mismo para efectivamente participar con fundamento en un marco de un estado de derecho y realmente democrático. Y cuando digo participar me refiero también al perfeccionamiento de habilidades y capacidades para el desarrollo productivo del país, pero esto es una consecuencia y un efecto necesario que se originan en seres con autonomía de pensamiento que comprenden que comparten un destino común.

Empero, respecto a lo segundo, tocan una fibra delicada de los negociados de la educación que compromete tanto a sectores de la concertación como de la derecha. No en vano el gobierno quiere llevar la discusión al parlamento, allí encuentra para este tema a sus socios estratégicos de la Concertación. Ambos sectores con diferencias de forma están convencidos que la educación privada es una alternativa viable y que debe estar al servicio de los nuevos tiempos, vale decir preparando básicamente gestionadores y productores de una eficiencia ad hoc con una formación funcional al sistema de libre mercado. Una educación primordialmente para la productividad, la ganancia y el capital.

¿No es eso lo razonable hoy en día? ¿Lo que da trabajo y hace feliz a la gente? Así habla el Presidente, quiere que todos los niños chilenos tengan una oportunidad y sean felices. Señor Presidente, la educación no es tratar de dar una oportunidad, es un derecho para ampliar y consolidar la dignidad humana. De ahí en adelante, cuando uno logra entendimiento y saberse a sí mismo, para cada persona la “felicidad” es un goce estético y ético individual, que se desarrolla en una sociedad o comunidad relativamente armoniosa de valores, y equilibrada socioeconómica y políticamente.

Y es en esa dirección donde se podrá realmente avanzar en escucharse y en las negociaciones. Aquí no hay intransigencia de los jóvenes sino una mirada mucho más profunda y amplia, que las anquilosadas y viejas recetas de la derecha, de la concertación y de los comunistas respecto de este tema. Hay una verdadera lección para los escleróticos partidos políticos y la “clase política” chilena que ya se presentan sólo así misma, pero para el mundo adulto y los trabajadores de hoy que han sido manipulados y desmovilizados por la Concertación durante 20 años.

En una cosa estoy de acuerdo con la derecha. Este es un problema que no solucionó la Concertación. No tuvo la voluntad y se creyó el cuento, ya no de administrar el neoliberalismo sino que lo apadrino como un modelo para gobernar con discursos de izquierda políticas de derechas.

Y por eso hoy la historia se encuentra consigo misma. Debemos reiniciar un debate nacional, si queremos un proyecto de país o una agencia comercial de las transnacionales, queremos un sistema educacional para un desarrollo espiritual y material de la nación o un modelo de formación para el crecimiento productivista de las transnacionales y el capital financiero.

CHILE 2011: UN GOBIERNO INEFICIENTE ANTE LA OPOSICIÓN MÁS MEDICOCRE DE LA HISTORIA.

Peor imposible. Un gobierno altanero que fundamenta sus decisiones políticas y de estado, en un modelo de dirección empresarial donde el verticalismo en la toma de decisiones puede ser apropiado, pero donde el fracaso lo pagan un núcleo de personas reducidas y concretas, no todos los chilenos.

Una soberbia de las autoridades gubernamentales que raya en lo ridículo. Prohibir la marcha significó amplificar el conflicto, con un costo alternativo material y político muchísimo mayor que en las protestas anteriores.

¡¿Pero de donde salieron esta gente?!! ¿Que se creen?

Que por usar traje y corbata, y hablar engoladamente pueden impresionar al pueblo de Chile. Como no van a tener un solo tipo con sentido común y con manejo político.

Ojo, lo digo empíricamente. Por ejemplo, ayer el “Canciller” de Chile fue a la CEPAL para hablar sobre lo que hoy significa la Gobernanza como concepto y una gestión de acción internacional. No es solo mi opinión, no fue capaz de hablar más de 5 minutos y no dijo nada!!. No fue capaz de articular un par de ideas de un tema que evidentemente no conoce. La unica referencia al tema fue decir que el G7 es quien tiene capacidad de resolver problemas internacionales. Un soberano ridículo ante la Secretaria General de la CEPAL y el Presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas allí presente, que dijo exactamente lo contrario y critico abiertamente al G7. Esto sin comentar la politica internacional con los pueblos vecinos, que es un desastre. Bueno en eso al menos tienen de aliado, al descriteriado del Tarud que apoya todas la tonterias nacionalistas de viejo cuño.

Porque esto del Panzer es una broma no? Salvo ser un ministro con una familia en el amplio arco de la política chilena que da poder e influencia…para los negocios, pero no para lidiar en un país que requiere sinceras y creativas políticas de desarrollo nacional..Ni el otro en la OEA era o es Panzer. Esas son construcciones de la ingeniería del marketing político de la “clase política” chilena para darse más aires de los que tiene, e imponer en el país de los ciegos a unos tuertos que algo se manejan pero ni tanto.

Cual será la receta ? Como lo hace la Alianza por el Cambio para elegir estos "cuadros" para labores gubernamentales ?

A la hora de los quiubos, estos gallos muestran una hilacha. Pudiendo hacerlo mucho mejor ya no pueden hacerlo peor. Tiene una oposición desarmada y mediocre y aún en ese contexto son incapaces de formular propuestas sobre la educación u otros temas que sean efectivamente renovadoras y de cambio trascendentales en la coyuntura nacional. Y obviamente, mucho menos de llevarlas a cabo.

Hasta aquí solo se han aprobado en el parlamento cuestiones obvias y necesarias para seguir avanzando en una dirección que coincide con los intereses corporativos de negocios de varias índoles que tiene la nomenclatura burocrática de la concertación.

Por otra parte, el argumento que no se pueden hacer gastos en el corto plazo, por los desequilibrios macroeconómicos, ya no es una excusa válida. Hace rato que ya no funciona ni se respeta a nivel internacional las reglas del equilibrio monetario que nos enseño el “maestro neoliberal” Milton Friedman, creo que sus enseñanzas monetaristas están haciendo trizas un modelito que no sabemos dónde va aterrizar.

No por nada hoy el Ministro Larraín paso del optimismo de las expectativas de los últimos meses a advertencias más serias. Claro está, demanda un freno sólo para las reivindicaciones sociales.

Y para la frenética y voraz oferta crediticia de los bancos y financieras que aumentan las deudas de los chilenos, no decimos nada! Por supuesto que no, esas deudas son necesarias para cumplir con la burbuja del “crecimiento” de la economía. El crecimiento real deviene del dinero real invertido en la producción real, no del capital ficticio que se originan en documentos y obligaciones.

Pero, no es solo ceguera ni incapacidad, están convencidos ideológicamente que aquí no pasa nada nuevo, que la única vía razonable es la felicidad autogenerada por el equilibrio automático del inefable libre mercado. Creen que es lo único que hay y que se puede hacer. El poder que otorga la estupidez es mayor que el que otorga la inteligencia, ya que esta última tiene límites. En definitiva, por ahora es lo único que hay y que chorrea.