
Me había tomado un descanso esperando los anunciados brotes verdes hasta que connotados economistas y asesores financieros han preferido hablar sobre la recuperación de las estadísticas. Estas han permitido un mejor hermoseamiento de la realidad en la cual están comprometidos moros y cristianos, vale decir la prensa oficial, organismos internacionales, políticos, partidos de derecha e izquierda. Todos convencidos que el mundo de las expectativas será sicológico pero es la única realidad a la cual apelar.
Se renuevan en la práctica las viejas tesis de autosugestión de alrededor de 1920 del psicoterapeuta francés Emile Coué cuya recomendación era tener que repetirse cotidianamente "Cada día en todo lo que estoy consiguiendo estoy mejor y mejor" y usted vera como todo va bien. Así que el principal sostén de la ciencia económica estaría en impedir la conocida teoría de la “profecía autocumplida” del sociólogo Robert K. Merton no pensemos que la crisis va a empeorar porque sino lo hará.
Pero los porfiados números indican lo que es, que persisten el desequilibrio global y el endeudamiento del sistema.
Hace un mes el conocido profesor de economía y finanzas de la Universidad de Yale y economista jefe de MacroMarkets LLC, Robert J. Shiller se preguntaba en una artículo del New York Time; Qué pasa si toda la recuperación esta en tu cabeza? “What if a Recovery Is All in Your Head?.
Shiller cuenta que la teoría económica ha estado mucho tiempo fascinada con la posibilidad de que el final de la crisis llegue por un golpe de confianza. Incluso recuerda el porqué el concepto de depresión y bancarrota económica como fase del ciclo de las crisis, se cambio en 1937-1938 por la noción más suave y menos tendenciosa de recesión económica. Y reflexiona “El problema podría ponerse de la siguiente manera: Todavía hay una duda acuciante en el aire, que el evento actual sea realmente sólo otro ejemplo en una larga secuencia de recesiones. ¿A qué categoría mental pertenece la contracción actual: recesión o depresión? Todavía pueden estar en un punto de inflexión. En la medida en que la teoría de la profecía autocumplida es correcta, hay un caso de una vigilancia continua, para garantizar los eventos adversos y no favorecen hablar de manera generalizada de la segunda categoría” y continua… “por hora, nuestros esfuerzos comunes en el fomento de la confianza parecen estar funcionando un poco. Pero la economía, por todos los medios, aún no se recupera”.
Las dudas del Prof. Shiller sobre el manejo mental de la crisis son evidentes, aún así espera que con nuestros recursos de eufemismos y de la creencia en los tiempos de recuperación del ciclo económico se pueda obtener un restablecimiento normal del trabajo y la producción con más confianza de lo que hicieron en los años 30.
Así que esta claro la crisis no existe, sólo esta en nuestras mentes, debemos olvidarla y todo pasará. El capitalismo deja de ser un hecho económico ahora deviene en un hecho mental. Y no es broma, hay bastantes evidencias empíricas y teóricas que demuestran como el sistema capitalista ha entrado en una fase de administración de nuestras subjetividades.
Ya que en realidad esta crisis no vino para irse sino para quedarse, deberemos empezar a vivir y convivir con ella, el gran capital financiero la esta induciendo, administrando y dosificando de acuerdo a sus intereses, porque al final, las crisis financieras no son más que meras transferencias de rentas, si bien la mayor parte de esas rentas son ficticias, vale decir hoy hay un mercado financiero que maneja un capital virtual que ha superado en pocos años en más de diez veces al PIB mundial (alrededor de 60 billones 2008), lo cual complica enormemente, por diversos factores, una recuperación del equilibrio mundial de la economía real a mediano plazo.
Creo que la administración mental de la crisis será más prometedora por el momento.
